miércoles, 24 de julio de 2013

Mandamientos docentes

Los pecados de los maestros consisten en todo aquello que rompe con nuestro propósito de existencia profesional. Todo maestro viene con los pecados originales de su propio desarrollo en las escuelas normales, "vicios educativos" pues somos hijos del sistema, nuestras deficiencias son heredables, claro las de la abuela sociedad, o alguna enfermedad mental y/o física de las que no estamos exentos. 
He creado mi propio decálogo, MIS mandamientos docentes, como guía de auto reflexión, no invito a creer, puede que este equivocada, yo pienso que todo maestro espera enseñar algo, si no lo espera, lo hace, y sirve por lo menos de ejemplo de que no hacer.


Mandamientos docentes


1. Buscaras el aprendizaje sobre todas las cosas

No es cosa nueva para los docentes que el trabajo del profesor no empieza ni termina en "enseñar" o buscar que los alumnos aprendan. Pero si lo es para muchos padres y la comunidad. Pasa que la gente desconoce las actividades que realizamos los maestros, fuera de las que son directas de enseñanza-aprendizaje.
Desde atender comisiones, realizar actividades administrativas, hasta jornadas de mejora del entorno escolar, construir jardineras, pintar, cubrir agujeros en la pared -y otras en las que he participado- entre los ejemplos me salto una centena se situaciones. 
Tantas, que en ocasiones se priorizan esas actividades. Este encabeza la lista de pecados docentes. Por mi culpa, por mi culpa, por mi saturada culpa.
2. No planearas en vano

La planeación es un recurso invaluable, económicamente, porque no conozco quien no la hiciera por lo menos una vez, rentando una computadora, claro, pagando de diez a quince pesos de impresiones, cuando menos, por semana. Pero no aflige tanto, como pasar toda la tarde del domingo haciéndolas. Claro, con la practica y ya conociendo al grupo y concentrada solo en planear, un par de horas bastan.
Sin embargo, en ocasiones algunos maestros, seguro los menos, terminan comprando por unos 350 pesos las planeaciones personalizadas de todo el año, otros las bajan de Internet,  las transcriben, se las pasan sus amigos, y a veces cuando mas descaro (o menos) no se entregan. 
No planear por entregar es mi segundo mandamiento. Es bueno y necesario improvisar, pero no siempre, ni continuamente. Se obtienen mas y mejores resultados con un plan adecuado al grupo, flexible y abundante, que no les falte trabajo a los alumnos.



3.Santificarás las clases
Veinte minutos diarios de lectura, media hora de activación física, una hora semanal de inglés, otra de computación, convivencias del día del niño, día de muertos, ensayos, los homenajes y otros eventos cívicos y sociales, etc., actividades fundamentales algunas, e importantes otras, pero que al final de cuentas reducen el tiempo real de trabajo de las asignaturas y casualmente Educación Física y Educación Artística terminan pagando los platos rotos. Todas las asignaturas son importantes, no se puede sancionar a los alumnos con la clase de Deportes (sobretodo porque gastan energía que no usaran en el aula), sí, quizá con la forma de trabajar la asignatura, en cambio, claro que pueden ser premios, hay que dar espacio para todas las asignaturas, no sabemos en que aula hay un futuro talento como Diego Rivera o un Javier Hernández (Chicharito)



4. Honrarás a tu alumno y a tu alumna
Ser docente es un empleo, nos pagan por serlo (poquito, pero nos pagan, peca de ingenuo el que diga que no sabia que era poco). Por vocación, destino, circunstancias, suerte o infortunio, si ya estas a cargo de un grupo, eso no importa.

Ya me imagino al dueño de una panadería gritándole a los clientes que compren el pan "rapidito", o al carnicero comparando a las señoras que van a comprarle chuletas o longaniza. 

Este no es un pecado recurrente en mi, pero lo he cometido. También uno tiene sus sentimientos, sin embargo, el adulto eres tú, tú eres el maestro o maestra, si los alumnos han de respetarse, debes respetarlos tú. Agradece que hay niños a quien enseñarle y recuerda que en algunos lugares están cerrando grupos, turnos y ¡escuelas! por falta de alumnos. Mi escuela por ejemplo.


5. No gritarás
Cumpliendo el cuarto mandamiento se lleva a cabo este también, empero, los gritos son tan comunes que conozco maestros que ya no se dan cuenta que están gritando. El grito es un recurso que solo se debe usar en casos extremos:
-alumnos golpeándose entre ellos, en esta circunstancia es buena idea gritarles hasta en los oídos lo mas fuerte que uno pueda, pero no tan cerca como para poder recibir un golpe.
-cuando un alumno esta distraído y puede tener un accidente. Un día un niño iba cruzando el patio como "zombie" caminaba derecho y lo vi dirigirse a la red que aun no quitaba el grupo que terminaba deportes, Emilio... ¡Emilio!.. ¡EMILIO!, volteo a un paso de estamparse con la red. Fue buena idea gritar.
-"si tu tienes muchas ganas de GRITAR..." cantando, en un juego, en educación física.
Si se emplea adecuadamente, el grito es un gran, fuerte y agradable instrumento.

6. No cometerás actos injustos.
Los niños son niños, claro, como 0 = 0, pero se nos olvida. Alegres, traviesos, parlanchines... "llenos de vida". Bueno, y ese niño tan serio, bien portado, trabajador y atento, hay un par o dos en cada grupo, ese niño o niña que etiquetamos como excelente. Gran problema, etiquetar a los alumnos, Los dividimos; una fila de niños y una de niñas, "-las niñas se portan mejor", "-Los de sexto deben dar el ejemplo a los de primero", "-Ese niño es problemático,  sus papas son divorciados" y entonces prejuzgamos,  si van dos niños a quejarse -estas son cosas que tomamos en cuenta- antes de oír el problema ya creemos saber quien lo propicio. 
Castigar a todo el grupo, por el comportamiento de unos; poner la misma sanción por llegar tarde que por incendiar un basurero; poner diez a un alumno porque "siempre trabaja" o seis a un alumno porque nunca lo hace. Esos y mas actos injustos cometemos los maestros diariamente.


7. No castigarás
Tener autoridad es fundamental para un maestro, pero esta se gana con trabajo y disciplina, no con amenazas o miedo.
Maestros a la defensiva, con un aire de superioridad y su amplia lista de castigos, afortunadamente se ven cada vez menos los castigos físicos, lamentablemente aun los hay, o se disfrazan. En una acalorada discusión con una compañera por una alumna que quería dejar en el sol en el homenaje, le dije que la alumna se sentía mal, que podría desmallarse, cerro nuestra conversación con un "-que se desmalle, quiero ver que se desmalle", la misma compañera les quita el mobiliario a los alumnos cuando no hacen la tarea. No la juzgo, repudio su actuar. En su vida docente no ha aprendido que para ser exigente no necesita ofender, o herir a sus alumnos, pero lo hará, espero.
Los niños no deben ser castigados, no si lo que queremos va mas allá del amaestramiento. Los niños necesitan saber que esperamos de ellos, como esperamos que sea su comportamiento, que sus acciones tienen consecuencias -hay adultos que aun no lo entienden- y esas consecuencias deben estar a la medida de las acciones, no puede aplicarse la misma sanción por una falta leve que por una grave. Las sanciones deben estar acorde con la edad de los alumnos y jamás deben ir en contra de su persona, ni con el fin de dañar su autoestima, ridiculizarlos, o causarles daño.



8. No dirás falso testimonio ni mentirás.

Podrá parecer que copie deliberadamente este mandamiento, pero es justificado, los maestros tendemos a querer ser "todologos", saber de todo, de todo absolutamente, que no debes equivocarte y tener la respuesta a cada pregunta. Eso no solo es improbable, para mi, suena imposible. Mas vale decirle a los alumnos que no conocemos a profundidad el tema, generar una investigación, algunos alumnos que saben las respuestas lanzan las preguntas para "medir" a los profesores, es buena idea pedir que el mismo estudiante que tiene la curiosidad realice la investigación, si su interés es puro, los resultados pueden ser sorprendentes. 

Se pueden otorgar participaciones extra a los alumnos que realicen esos estudios especiales. De momento hacer la búsqueda como maestro para manifestar disposición. 

Si la mentira se realiza para partir de una situación necesaria como un juego de roles o un análisis, un relato de una historia en primera persona, la mentira es piadosa.


9. No consentirás pensamientos ni acciones irrespetuosas

Decenas de pleitos con compañeras porque tratan mal a mis alumnos, MIS ALUMNOS, en las áreas comunes y eventos. Claro, nunca delante de los ellos, ni una sola vez me he salvado de que me digan que "tenga mano dura", no importa, poco a poco he logrado que por lo menos a mis grupos no los agredan, ayudada mas por mis niños que en esos espacios procuran "portarse como soldaditos" según sus palabras. 

Los niños suelen bajar la mirada y no argumentar el porque de su comportamiento, usualmente los maestros nos damos cuenta cuando un niño le hace "algo" a otro alumno, pero en más ocasiones de lo que creemos esa acción fue resultado de otra que saco de sus casillas al agresor observado. No estoy justificándolo pero eso ayuda a entender el actuar de los alumnos. Enseñarlos a dialogar y tener en cuenta que una premisa de los papás es: "si te vuelven a pegar y no te defiendes, te pego yo" 

Defender a los alumnos, enseñarlos a aceptar sus faltas y al dialogo es parte de nuestra obligación.

 

10. No abusaras de las habilidades docentes ajenas.

Te toca el homenaje y el sonido no funciona, ¿qué haces? mandas a llamar, otra vez, al maestro Miguelito que es "el que sabe".Nunca falta el maestro que es eterno responsable de x comisión porque "el sabe", Es bueno ser solidario con los compañeros y auxiliarse de ellos, apoyarlos con tus "dones docentes". 

Es aún más maravilloso, el camino al cielo escolar: aprender de los compañeros, todos tienen competencias fundamentales, que pueden compartir. Enseña, aprende, moviliza el conocimiento, las habilidades y los valores con directivos, compañeros y alumnos, no te frustres, tu quehacer docente depende de ti, pero solo el tuyo.




Cumplid tu propia voluntad, con amor, respeto, comprensión, en un ambiente de comunicación, hacer lo que nos corresponde, quizá poquito mas, para construir nuestro edén escolar. 


sábado, 20 de julio de 2013

La crisis de los tres.

Estando por cumplir mi tercer año de servicio docente, con planes de quedarme en "mi" tercer escuela, me encuentro emocionada, conflictuada, nerviosa, sobre estimulada... en crisis.  
No sé de donde salio tanto material, cajas y cajas; libros, copias, micas, tijeras, gomas, lapices, papeles de todo tipo, revistas, palitos, corcholatas, gises, crayolas, botes, pegamentos varios, plumas... y un largo etc.
O como ordenar tantos recuerdos, en tres años empiezo a confundir que niño fue de que generación o que grado y escuela. Cinco grupos, mas las decenas en las que practique cuando estudiante, necesito hacer espacio para los cientos de alumnos que tendré.
"Los alumnos que tendré" -resuena en mi cabeza- no sé aún que grado se me asigno para el ciclo escolar que todavía no inicia, me aseguraron que serian de los grados superiores, espero que sexto (nunca he enseñado en sexto, ni en segundo). 
El ciclo anterior trabaje con primer grado, y no quiero repetirlo en un par de años, que no se me mal entienda, lo disfrute. Me arrastre, pinte, camine descalza, jugué, hice material como si me pagaran por ello... Bueno, mucho material. Lo disfrute, pero es agotador. 
Luego entonces, me pregunto, ¿que hice bien? Enumero una pequeña lista, donde poner la fecha, pasar lista, calificar tarea, diario o casi a diario, son logros a mis propósitos del ciclo antepasado. Escuchar a mis alumnos y dialogar con ellos, y quererlos... ¿será?
Si, los quiero, los escuché, conversamos... ¿lo hice bien? (silencio)
¿que hice mal? DISCIPLINA... a mi grupo le falto disciplina, cada día terminaba agotada (feliz y agotada, enojada y agotada igual)todo el tiempo tenia que estar atendiendo a los alumnos; cumpliendo con las comisiones y atendiendo a los alumnos; registrando y atendiendo alumnos; entrevistando a los padres, maestros, directivos y si, los alumnos. 
Me fue difícil mantener el orden con los niños cuando no estaba dando clases, y sí que es mucho el tiempo que usamos los maestros para otras actividades, necesarias y no tan necesarias.
Sigo haciendo un examen profundo de mi labor docente, y escribiendo mis "propósitos de ciclo escolar nuevo" y mis "mandamientos docentes". a veces dudo de mis capacidades, pero amo lo que hago y deseo hacerlo mejor. Así que manos a la obra...